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En el marco de la emergencia sanitaria y las restricciones para movilizarse, se presentó una nueva herramienta que permite utilizar la firma ológrafa digitalizada. 

Múltiples servicios y actividades debieron migrar a lo digital o consolidarse en ese ámbito ante el cierre de distintas áreas. Así como sucedió con el auge del e-commerce en todos los rubros, la certificación digital de la firma llegó para quedarse. “Hemos sentido una necesidad de avanzar fuertemente con lo tecnológico”, señala Carlos Allende, presidente del Colegio.

En ese sentido, el Colegio de Escribanos estableció un sistema que permite certificar la firma ológrafa a distancia, a través de una videollamada y con un software desarrollado por la institución. A este tipo de firma la llaman seca para diferenciarla de la que se utiliza en papel y se realiza con tinta. Hasta la fecha se realizaron 750 certificaciones de este modo. Desde la institución aseguran que el desarrollo resultó ser una tarea sencilla.

Según establece la Ley 25.506, la firma digital permite saber si un documento digital, es decir, todo archivo contenido en un soporte electrónico, corresponde a una persona determinada. Tiene el mismo valor que la firma a puño y letra y su comprobación es posible gracias a una serie de datos matemáticos. Por otro lado, la firma electrónica es un conjunto de caracteres que puede ser emitida por cualquier persona jurídica.Tiene un menor grado de seguridad y, si niegan o rechazan su validez, es necesario probar si es auténtica.

Paso a paso de la certificación de la firma

En un primer momento se concreta una reunión virtual y, en ese momento, los firmantes descargan la aplicación que desarrolló el Colegio tanto desde App Store para el sistema IOS, como desde Play Store para los dispositivos android. Una vez descargada, el escribano envía por whatsapp, que permite tener encriptados los mensajes, las coordenadas para la videollamada y un link a los firmantes donde se realiza la verificación biométrica a partir de los datos del Registro Nacional de las Personas. De manera inmediata se comprueba la identidad, la persona recibe el documento y la persona firma mediante la aplicación . “El escribano o la escribana podrá solicitar anverso y reverso del DNI -físico o digital-, pudiendo validarlo con la base de datos del RENAPER y también podrá requerir una prueba de vida, mediante sencillos movimientos y comprobación de facciones en los archivos”, detalló el prosecretario Ricardo Blanco Lara. Así, el sistema conecta las pruebas provistas, imágenes y videos, y las conecta con la base de datos para poder corroborar la identidad de la persona firmante.  

Por último, el escribano realiza la certificación, lo firma digitalmente y lo envía al interesado para que lo presente donde sea necesario. Lo ideal es que pueda realizarse con un lápiz que viene con algunos dispositivos como celulares o tablets para que la firma sea lo más detallada posible y pericial por un calígrafo. Sin embargo, también puede hacerse con el dedo. 

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Cosas a tener en cuenta

Según detallaron, los trámites de certificación de firmas tienen un valor de entre $2.500 y $3.000, pero por el momento, este avance tecnológico no está arancelado. Además, solo puede utilizarse para instrumentos privados como formularios de AFIP, documentos para presentar ante el ANSES o contratos de alquiler, ya que para casos como una escritura compraventa de un inmueble o donaciones que involucran escrituras públicas, el Código Civil determina el uso del papel.

El procedimiento cuenta con las medidas de seguridad jurídicas requeridas y en esa línea, el Consejo de la Magistratura de la Ciudad otorgó el aval para avanzar con este instrumento en procesos judiciales en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 

Por: Mora Violante

Imagen principal: master1305 para Freepik

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