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Mientras continúa tímidamente el regreso a las oficinas, durante estos meses hay quienes buscaron otras alternativas. 

Si bien la tendencia del home office se instaló como una realidad durante el año 2020, lo cierto es que en algunos casos era una idea incipiente y en otros numerosos rubros era una forma de trabajo ya adoptada. 

En el caso de freelancers y trabajadores independientes la flexibilidad de espacio es uno de los puntos que rigen su modalidad e, incluso, una de las razones por las que muchos decidieron abandonar en algún momento la relación de dependencia. De todos modos, la rutina también se modificó para ellos. Por un lado, quienes llevaban adelante sus tareas en la casa, no contaban con la presencia del resto de sus convivientes y por otro, estaban quienes decidían visitar cafés o co-workings. Las restricciones sanitarias y el contexto transformaron el hogar en un espacio más múltiple del que siempre fue: escuela, sala de reuniones, espacio de ocio, trabajo y descanso. 

Ciertos trabajos requieren de espacio para filmar, grabar audio sin interrupciones y un movimiento de elementos que se vuelve incómodo para convivir. En algunos casos, también funciona como taller o como depósito de emprendedores para quien tienen sus tiendas online sin espacio físico

Frente a este contexto, una alternativa por la que algunos estudios, creadores de contenido y agencias decidieron optar es el alquiler de departamentos pequeños. A veces, de forma individual y otras como espacios compartidos o a modo de “oficina-estudio”.

La ingeniera Mariana Stange, directora de Marian Stange Real Estate, analiza que la pandemia “trajo dos olas de relocalizaciones” a nivel profesional: “La primera, comenzó en agosto del año pasado de modo tímido y desde octubre 2020 se mantiene firme que es la de las pequeñas empresas y estudios profesionales. La segunda la estamos viviendo ahora, las grandes empresas que requieren relocalizar sus espacios y están tomando oficinas de más de 1000m2.”

La especialista explica que en todos los casos las necesidades de hoy en día están vinculadas con la necesidad de contar con ventilación cruzada y espacios abiertos, ya sea balcones, patios y terrazas. “En la gran mayoría de los casos estamos viendo una reducción de espacios en la oficina presencial que será complementaria al home office y con turnos rotativos de trabajo”, señala.

Lo cierto es que el uso de departamentos como oficinas aún es una tendencia incipiente: “Los edificios mixtos o residenciales pueden ser una opción para consultorios o estudios de no más de 2 o 3 personas”, señala Stange, que también menciona que los showrooms son un nicho interesante para este tipo de inmuebles. Sin embargo,  explica que en algunos casos los showrooms son resistidos por algunos consorcios debido al movimiento de gente que puede ser incómodo o generar ciertos problemas de seguridad. “Respecto a los consultorios odontológicos, a veces encuentran trabas como algunos rubros médicos si tienen residuos patógenos”, ejemplifica sobre otro tipo de nichos.

La empresa especializada en el rubro corporativo observa que las pequeñas compañías y estudios profesionales todavía optan por tener su espacio de oficinas. “Son reacios al co-working la gran mayoría, celosos por conservar su identidad y privacidad”, sostiene Stange que agrega: “Prefieren por esto mismo tomar superficies en edificios de oficinas, fundamentalmente por la imagen  que estos les otorgan”.

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Precios

En la Ciudad de Buenos Aires el alquiler de un departamento de dos ambientes de 50 metros cuadrados se ubica en $42.628, mientras que en la zona norte del Gran Buenos Aires un inmueble de las mismas características tiene un valor de $44.422. Allí el volumen de oferta se encuentra muy cerca del mínimo. Por su parte, en la zona oeste-sur, los alquileres son más económicos. La renta de un dos ambientes es de $29.410 por mes.

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