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Rubén Díaz tiene más de 27 obras concretadas y va por más. Un mano a mano con el excéntrico artista.

Rubén Díaz es la única persona que ve la Torre Eiffel y el Obelisco desde el balcón de su casa. Este arquitecto y artista de 68 años es conocido por haber montado réplicas de más de 27 monumentos del mundo en la localidad bonaerense de Ituzaingó. 

Hoy sus obras son una marca registrada de la zona, hitos turísticos del Oeste del conurbano, que recibe visitas desde curiosos hasta quinceañeras que posan con sus vestidos frente a ellas. Sin dudas, una particularidad de esas únicas que tiene el Gran Buenos Aires. 

Su excéntrico autor se dedicó a la arquitectura durante gran parte de su carrera, aunque enseguida aclara que en realidad lo que hacía era repetir fórmulas para ganarse la vida. Nunca se matriculó, no le interesaba. Su verdadera pasión era el arte y, luego de estar dentro del sistema por varios años, desde 2015 decidió dedicarse exclusivamente a sus creaciones.

Ahora está trabajando en un Coliseo romano de 200 metros cuadrados que se inaugurará el 15 de marzo. Tendrá, además, ocho metros de alto y allí mismo funcionará un restaurante y se organizarán visitas gratuitas para los curiosos que lo quieran conocer. Su objetivo es completar las 7 maravillas del mundo: solo quedan pendientes el Partenón y las Pirámides de Egipto.

Gentileza Rubén Díaz

¿Cómo fue tu carrera tradicional?

Nunca me matriculé, estoy en contra de los títulos porque son discriminatorios. De hecho, fui a retirar el título tres años después de recibido. Yo hago cosas de mi estilo desde chico, pero llegó un momento de mi vida en que tuve que priorizar mi familia y mis hijos, así que me dediqué a hacer monoambientes. Hice 600 monoambientes en 10 años en Morón, y eso no tiene nada que ver con la arquitectura. Cuando tuve eso concretado, pude dedicarme a lo mío, que es una filosofía de vida. Soy un mochilero, con mi arte demuestro que se puede vivir en libertad. A los 10 años dije que iba a estudiar arquitectura y recorrer 100 países: ya voy por 123.

¿Sos famoso en Ituzaingó? 

Sí, mis obras son un mensaje para los jóvenes. Si yo pude hacer estas obras a los 65, imagínate lo que pueden hacer ellos con toda la vida por delante. No es cierto que todo está inventado, está todo por hacer. Para mí fracasar es no intentar, no jugarte por los proyectos que tenés en la cabeza. Es lo que transmito. La gente viene a mi casa, doy charlas en colegios… el otro día vinieron a mi casa un grupo de boy scouts y pintaron la alfombra con aerosoles. Lo importante no es la belleza, es el sentimiento. La emoción suma, la belleza resta. 

¿Cómo ves Ituzaingó hoy? 

Ya es un punto turístico. Estamos en medio de los aeropuertos, cerca de El Palomar. Y ahora está lleno de monumentos. Vienen de todos lados. El otro día vino un francés y estaba emocionadísimo de encontrar la Torre Eiffel. Yo busco generar esa emoción. 

Gentileza Rubén Díaz

¿Conocés personalmente los monumentos originales? 

Sí, todo lo que hago lo conozco. Para mi es importante para sentir lo que sintió Napoleón cuando pasó por el Arco de Triunfo o los gladiadores cuando entraban al Coliseo. Lo que se vivió en cada lugar, las sensaciones, olores y colores. Si me llevo una emoción, voy a poder transmitir una emoción. 

Gentileza Rubén Díaz

¿Podés elegir una de todas las obras que hiciste? 

La mejor obra siempre va a ser la que viene. Cuando hago una obra siempre quiero que sea la mejor, lo veo así. Cuando termine el Coliseo voy a empezar las pirámides de Egipto y voy a poner todo para superarlo. No hay que competir con los demás, hay que dar todo de uno y exigirse lo más posible. En mi cabeza tengo otros 10 proyectos pendientes, desde el Cabildo hasta el puente de Londres.

Gentileza Rubén Díaz

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¿Cuál es tu visión sobre la arquitectura de hoy? 

La universidad domestica, no libera. Te da una libertad acotada. Por algo todos los edificios son iguales, más allá de que unos son más bajos o más altos, todos son del mismo padre: la computadora. La tecnología le hizo mal a la arquitectura. ¿Cómo puede ser que en los últimos 70 años se haya avanzado en estructura, pero no en darle sonido y movimiento a la fachada? Nosotros en el Coliseo vamos a tener leones que rugen, gladiadores que caminan, luces para dar un efecto de realismo. 

¿Cómo es tu día a día de trabajo? 

Yo no trabajo, juego a la vida. Hago lo que me gusta, por eso no lo considero trabajo. 

Por: Eugenia Iglesias

Imagen principal: Gentileza Rubén Díaz

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