Durante los últimos años, el diseño nórdico superó las fronteras de Escandinavia y se expandió por el mundo. Surgió en un periodo de entreguerras y siempre estuvo atravesado por la funcionalidad y el uso de materiales locales. Influenciado por estilos como el Art Nouveau o el Jugendstil, se caracterizó por ser un estilo elegante y sencillo a la vez. Actualmente, la corriente decorativa nórdica impacta en los hogares de muchos argentinos. En Tu hogar tu toque, te damos 5 consejos para que puedas implementarlo en tu casa:

1) La luz es protagonista:

La luminosidad es muy preciada para este estilo decorativo. Idealmente, la luz natural. Cumple la función más importante: generar amplitud y calidez en los espacios. Si la luz natural no es el fuerte de nuestra casa, siempre es posible acompañar la decoración con lámparas metálicas, rústicas o industriales. Si deseamos lograr un espacio aún más acogedor, unas velas y cómodos almohadones lograrán nuestro objetivo.

Crédito: Antonio Martín Segovia para Foter.

2) La madera es fundamental:

Crédito: Freepik.

No puede faltar en la decoración nórdica, tanto en muebles, suelos o complementos. Aunque sí o sí, deben ser maderas claras, propias de las tierras escandinavas, como el haya o el abedul. Combinadas con materiales como tejidos, fibras naturales, mármol o metal se pueden lograr grandes resultados. Además, la madera siempre aporta sensación de calidez y bienestar en un hogar.

3) El blanco no puede faltar 

Crédito: Freepik.

La función de los colores es muy importante para la percepción de los espacios. Pueden reducir o ampliar drásticamente los metros cuadrados de un lugar. El blanco es el aliado ideal del diseño nórdico, ya que refleja la luz natural y maximiza los espacios. Es perfecto para combinarse con elementos de madera. Los colores de gamas más intensas que conviene incluir en estos espacios de estilo escandinavo son el verde, el azul y el mostaza. Logran contrastes sutiles y reavivan el ambiente.

4) Diseño de los muebles: reducir hacia lo esencial

Crédito: Erick Palacio para Pixabay.

La simplicidad del diseño es un componente esencial del estilo nórdico. Muebles que combinen maderas de tonos claros, minimalistas y con una preponderancia de las líneas rectas. Así se logra una decoración sin sobrecargas, ordenada y con el objetivo principal de generar un ambiente confortable. 

Además, el aspecto positivo de los muebles de estilo escandinavo, más allá de su comodidad, es su atemporalidad y practicidad. Es un tipo de mobiliario que por su versatilidad y sencillez es adaptable a todos los espacios y no genera agotamiento, incluso después de años de utilizarlos. Por lo tanto, son una apuesta rentable.

5) La combinación con textiles y elementos de la naturaleza

Crédito: Ivan Stangherlin para Pixabay.

Se trata de un estilo dúctil, combinable con diversos objetos y texturas. Es importante aprovechar los textiles como almohadones, mantas y alfombras para aportar color a estos ambientes y, también, mayor sensación de confort. Y no sólo se puede jugar con las tonalidades, los estampados también son ideales en estos espacios más despojados. 

Las plantas en diversas clases de macetas, de cerámica o colgantes de un tejido de crochet, y las flores en sencillos jarrones aportan color y frescura, ideales completar el estilo nórdico en tu hogar.

 

 

 

 

 

En Zonaprop te ayudamos a encontrar tu hogar, con nuestra sección #TuHogarTuToque dale tu estilo.

Crédito foto principal: Shutterstock.

 

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