La arquitectura pone en jaque los sentidos de cualquier transeúnte cuando levanta la vista. Edificios que solo parecen tener fachada y carecen de fondo, edificios angostos y una lógica que rompe con lo establecido en muchas calles de Buenos Aires y el mundo.

Los llamados edificios de “planta triangular” son una ilusión óptica que todavía muchos intentan develar y que, según advierte el arquitecto Maximiliano Olmi, “son muchos más de los que uno a simple golpe de memoria podría recordar”. En las calles de Buenos Aires es posible encontrarse con muchos de estos inmuebles que parecen ser tan solo un frente.

Av. San Martín 2200

En todos los casos, la fachada principal esconde la estructura detrás creando cientos de preguntas sobre la forma en que se habitan los espacios del interior y cómo  se despliega la construcción hacia un costado y, de esta manera, termina diseñando el entorno urbano. Este tipo de unidades no son una simple decisión de proyecto o un capricho de originalidad, según cuenta el arquitecto, “responden a un programa que viene establecido por el propio terreno de implantación”, muchas veces incluso para salvar el desnivel del terreno.

A la hora de pensar los beneficios, la luz y la vista son los aspectos más favorecidos. “Al tener 3 caras definidas, puede tener un mejor aprovechamiento del asoleamiento”, asegura Olmi y explica que, de esta forma, se pueden evitar fachadas donde no dé el sol y todos los ambientes pueden recibir una buena iluminación en algún momento del día. Por otro lado, el arquitecto destaca que las vistas son más extensas y, por lo tanto, generan “verdaderos ambientes contemplativos, ya sean en el interior como al exterior”. En este sentido, un edificio de estas características se vuelve apreciable en el paisaje a la vez que resuelve problemáticas de iluminación y de acondicionamiento térmico.

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La gran incógnita: la organización interna

La distribución interna debe responder obligatoriamente a los vértices de la forma geométrica y despierta en muchos la intriga de cómo se lleva a cabo. Maximiliano Olmi es reconocido en su cuenta de Twitter ArquitectoxHora por difundir información sobre arquitectura, en este caso afirma que la organización se presenta como uno de los desafíos más grandes y detalla que depende en gran medida de “qué tan abiertos o cerrados sean los ángulos de su planta”. “En sus vértices más agudos, se generan espacios donde las vistas pueden ampliarse a dos fachadas, generando amplitudes que en otros partidos son imposibles”, explica el especialista.  En general, en la  “base del triángulo” se establecen los ambientes de servicios o circulaciones.

Algunos ejemplos 

A lo largo de todos los análisis arquitectónicos de distintos íconos mundiales que replican este tipo de estructura triangular, los adjetivos que predominan hablan de flexibilidad, aerodinámica y optimización, a la vez que aseguran que este tipo de edificaciones promueven la comunicación entre ambientes, una “conversación abierta en el espacio”.

El arquitecto recuerda el famoso rascacielos Flatiron en New York y en Buenos Aires el icónico edificio Kavanagh frente a la Plaza San Martín que combina un estilo racionalista con el art déco. También, menciona el vanguardista edificio Somisa sobre av. Belgrano. A su vez, a nivel local es posible ver este tipo de edificaciones originales en Cerrito 1330, frente a la Embajada de Francia, en la calle José Aarón Salmún Feijóo al 700, en pleno barrio de Barracas, en Mar del Plata en Hipólito Yrigoyen al 1700 y en La Plata en Diagonal 79 y 4.

No hace falta más que levantar la mirada y poner en juego

Flatiron en New York – Mike Petrucci para Unsplash
Cerrito 1330
José Aarón Salmún Feijóo al 700
EDIFICIO SOMISA- Federico Kulekdjian en Pinterest
Hipólito Yrigoyen al 1700 – Mar del Plata

Imagen principal: Diego Rodriguez para Unplash

Por: Mora Violante

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