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Maga Tomassoni dejó su vida como periodista para poner manos a la obra. Hoy comparte todo lo que aprendió en redes y quiere contagiar su pasión a otras mujeres.

María Gabriela “Maga” Tomassoni está cambiando el mundo una pared a la vez. En redes es “Mamá Construye” y muestra a sus más de 26.000 seguidores en Twitter y casi 38.000 en Instragram en detrás de escena de sus remodelaciones. 

Pero los días de Maga no siempre estuvieron rodeados de herramientas y materiales. De hecho, la ahora experta en remodelaciones antes supo tener una extensa carrera como periodista de tecnología y bloggera

Hoy hace desde albañilería hasta instalaciones eléctricas, pero unos años antes de tomar ese nuevo camino Maga repartía su tiempo escribiendo para cinco revistas diferentes y manejando un blog de maternidad que luego impulsó de la mano de Disney. Fue entonces cuando esta madre de cinco llegó a un punto límite. “Llegó un punto en que no dormía. Colapsó mi cuerpo y mi cabeza. Empecé a tener problemas para concentrarme y escribir. Eso me llevo a un pico de depresión y dejé de hacer todo lo que hacía”, cuenta en diálogo con Zonaprop Noticias. 

En ese momento empezó a hacer pequeñas reformas en su casa a modo de terapia. Hoy reconoce que eso lograba levantarla de la cama todos los días, así que remodeló toda su cocina y cuando terminó siguió con la de una amiga. Así, de boca en boca, siguió con nuevos ambientes y nuevas casas hasta que descubrió que lo que la había ayudado a salir adelante podía transformarse en su nueva profesión. “Me di cuenta de que esto ya no era terapia, era un emprendimiento que me hacía muy feliz y me permitía ganar dinero. Pero sobre todo me dejaba ser yo”.

En 2018 comenzó a mostrar lo que hacía en redes y no paró. Hoy, además, lleva adelante el proyecto Casa Mamá Construye, donde busca contagiar su pasión con otras mujeres que lo necesitan.

¿Sentís que tu trabajo como periodista te ayudó a tu trabajo de hoy? 

Yo no me dedico tanto a generar contenido, sino que cuando estoy haciendo una remodelación lo muestro. No es que tengo un estudio dedicado a hacer contenido. Es algo muy casual que hago en el medio de mi trabajo, me muestro como soy, y eso es lo que más le llama la atención a la gente. Pero para lo que más me sirvió mi vida periodística es para mantener la curiosidad y estar siempre a la vanguardia de productos y cómo hacer mejor las cosas.

¿Sos 100 por ciento autodidacta?

Yo me crié en una casa muy pobre, donde no se llama al electricista y al albañil, sino que hace todo. Y fui aprendiendo todo en mi casa. Después me casé con un tipo que sabe hacer todo y que le da una vida más a todo. Juan es lo máximo, arregla todo, el otro día me arregló la cafetera con un papelito de un blíster. Y yo como soy muy curiosa aprendo muchas cosas de él yel resto lo fui aprendiendo en el proceso. Obviamente sumé cursos, y voy a las capacitaciones de las marcas. Aprendí a hacer desde porcelanato líquido hasta estuco veneciano. Voy y aprendo porque lo mejor que te puede pasar en la vida es estar siempre aprendiendo. Y como el conocimiento no es nada si no se comparte, cada cosa nueva que aprendo la enseño en redes.

¿Por qué temas te consultan más?

Me consultan mucho sobre cómo hacer las cosas ellos mismos. Si tienen problemas en la casa trato de ayudarlos para ver de dónde surgen, solucionar el origen. Con la humedad, por ejemplo, trato de ver primero cuál es el foco del conflicto y después que puedan hacerlo ellos mismos de la forma más sencilla y con materiales que puedan manejar. Creo que la gente se engancha mucho en las redes con esto del “realismo no mágico”. Quien genera contenido para este rubro te suele mostrar lo lindo que queda, pero el proceso lo ves en un video de un minuto y cuando empezás y ves que no es magia se enteran de que no era tan maravilloso. Yo trato de ser lo más honesta posible con cada una de las cosas que me preguntan. Y respondo siempre a todos porque si alguien se toma el trabajo de escribirme, se merece una respuesta y eso es algo que se agradece.

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¿Tenés buena respuesta del otro lado?

Si,  todos mis clientes salen de las redes sociales. Yo nunca pongo un vengan y contrátenme, yo publico lo que hago y a partir de ahí la gente me llama. Y me dejan las llaves de su casa y se van. Mi idea es poder ayudar a otros. A lo largo de la vida me han ayudado mucho y esto para mi es una forma de devolver. Te ayudo a que puedas transitar el proceso de la forma más sana posible. No tenés que estar volviéndote loco, yo llevo todo y tengo todas las herramientas necesarias. Y trato de encontrarle la vuelta, tanto si tenés presupuesto para la obra como si no lo tenés. Como tomo una sola obra por vez, entro, hago todo y me voy cuando está colgado el último cuadro. No es mi idea hacerme rica o tener un gran equipo de trabajo porque esto para mi sigue siendo como una terapia. 

¿Cómo te llevas con el hecho de ser mujer en la industria?

Yo tuve muchos trabajos: trabajé desde en una gomería hasta en un cementerio, todos ambientes muy masculinos y para mí no existe diferencias entre lo que puede hacer un hombre y una mujer, pero hay que tener ganas de hacerlo. Me fui dando cuenta de que en la industria hay muchísimas mujeres. “Casa mamá construye” nace un poco de esto, y siempre contrato mujeres cuando necesito ayuda, especialmente mujeres en situación de vulnerabilidad porque considero que si yo puedo hacer esto y vivir bien de esto, otras mujeres también pueden. Y respetando sus horarios y siendo madres. Ejercer tu profesión, ganar plata, alejarse de esa situación de vulnerabilidad  y esas violencias económicas que sufren. Dentro del ámbito de la construcción hay infinita cantidad de profesiones que pueden llevarlas a ganarse la vida. Yo me crié con mis abuelos inmigrantes que no tenían un mango cuando llegaron, pero sí un oficio: albañil y costurera. Y laburando mucho pudieron tener su casa y criar a sus hijos. Hay que retomar esto de que el oficio es importante y que con él se puede llegar a ser independiente y tener un futuro. En este proceso me encontré con mujeres que son desde plomeras hasta gasistas y hoy cuando tengo proyectos grandes me junto con ellas y le doy trabajo a un montón de mujeres que siguen siendo independientes pero nos juntamos y somos solidarias entre nosotras. Siempre estamos capacitando a otras. 

Por: Eugenia Iglesias

Imagen principal: Gentileza Mamá Construye

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