Entre tanto cemento, los pulmones de aire se están llevando la mirada de todos. Son espacios verdes, atractivos, útiles y beneficiosos para el medio ambiente y la economía: reducen problemas típicos de las edificaciones y promueven zonas de disfrute social.

Hoy, la sostenibilidad se presenta como una forma de trabajar desde distintos ámbitos satisfaciendo las necesidades del mundo actual y preservando las de las generaciones futuras. El diseño y la arquitectura aparecen como herramientas para ser parte de esta nueva dinámica que, con gran impacto, no sólo mejoran la calidad de vida de los propietarios que habitan este tipo de construcciones, sino que también colaboran con el bienestar de toda la comunidad.

La ley de terrazas verdes de la Ciudad de Buenos Aires que se aprobó en el año 2012 establece reducciones de pago tanto en los derechos de alineación y construcción, como en el Impuesto de Alumbrado, Limpieza y Barrido para los propietarios de aquellas construcciones que presentaran techo o terraza verde, con el fin de contribuir de manera sustentable al medio ambiente urbano. Sin embargo, aún no fue reglamentada. 

La tendencia de los techos verdes se está posicionando a nivel mundial en busca de una construcción sustentable con nuevas técnicas y materiales eficientes, que optimice el espacio, el potencial del emprendimiento y que, además, establezca una relación con el entorno social al que pertenece. También, se presenta como una alternativa ante la demanda de los espacios verdes que escasean en la ciudad y que actualmente funcionan como puntos de encuentro y dispersión.

La Organización Mundial de la Salud recomienda contar con un mínimo de entre 10 a 12 o 15 m2 de espacio verde por habitante, entendiendo que este requisito no solo ayuda a preservar el ambiente saludable, sino que también impacta directamente en la salud física y mental. “Buenos Aires apenas cuenta con 5,5 m2 de espacios verdes por persona, lo cual es muy poco a nivel mundial.”, alerta Sebastián Salguero, director de Mundo Terraza y co-autor de la ley.

Gentileza Mundo Terraza
Gentileza Mundo Terraza
Gentileza Mundo Terraza

Dentro de las nuevas necesidades que surgieron a partir de la pandemia, contar con espacios verdes lidera el ranking y por eso las plazas verdes se volvieron un punto de encuentro invaluable y la falencia se hizo notar. “A raíz de la cuarentena hubo un cambio de conciencia y se están colocando terrazas verdes como nunca antes”, analiza Salguero. Además, ante la incertidumbre que prometen las vacaciones de verano, mucha gente está utilizando el dinero para remodelar su hogar.

¿Será entonces la pandemia el puntapié para que las terrazas verdes cobren la importancia que merecen? Sebastián Salguero observa que en aquellos lugares donde hay un respeto y valoración por los espacios verdes, la gente ya tiene incorporado sumarlas a sus hogares, pero que en Buenos Aires no se tiene una mentalidad sustentable y, por lo tanto, ese interés no existe. “La falta de espacios verdes, no motiva a que haya más, todo lo contrario, una persona alejada de lo natural y espacios verdes, se sigue alejando”, desarrolla.

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En Buenos Aires, el último código de edificación desarrolló un apartado de diseño sustentable con el objetivo de implementar el uso de sistemas que permitan el crecimiento de vegetación en techos, terrazas o azoteas de edificios, destacando los requisitos y criterios sustentables que debe tener para llevarse a cabo: diversidad vegetal, bajo requerimiento hídrico y nutricional y adaptación a los microclimas.

Los beneficios de estos sistemas son muchos: reducen el riesgo de inundaciones, mitigan islas de calor y aportan a la biodiversidad urbana. También, reducen el gasto energético necesario para climatizar el ambiente, protegen los techos de las acciones climáticas, sirven como aislación acústica, mejoran la calidad del aire y colaboran con el déficit de espacios verdes a nivel urbano.

“Más allá de los beneficios, a nivel macro o micro, para los emprendimientos el beneficio más importante es la revalorización económica y arquitectónica del proyecto.” destaca el especialista, quien además menciona que la terraza es la “quinta fachada”.

Una legislación y una conciencia no solo ambiental, sino también arquitectónica, sobre la importancia de las terrazas verdes pueden potenciar proyectos que a la vez permitirían mejorar la calidad de vida de los propietarios. “Lo que necesitamos es darnos cuenta de que los proyectos hablan mucho de nosotros mismos”, finaliza el director de Mundo Terraza.

Imagen principal: Chuttersnap para Unsplash

Por: Mora Violante

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