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Luego de dos años difíciles para el mercado de oficinas, los nuevos desarrollos se apalancan en la sustentabilidad como as bajo la manga para captar interesados. Cuáles son las últimas tendencias green friendly que se ven en los nuevos edificios corporativos y qué tipo de espacios están buscando los clientes. 

Después de dos años en los que las oficinas se vieron, en su mayoría, deshabitadas, al fin los espacios de trabajo comienzan a ver la luz al final del túnel. Es que de a poco las empresas comienzan a retomar sus rutinas pre-pandemia, pero, sin dudas, con fuertes cambios que llegaron como consecuencia de la amplia adopción del trabajo remoto. 

Con la vuelta a la rutina, en el mercado inmobiliario corporativo los diferentes actores se ilusionan. Sin embargo, los especialistas por ahora son precavidos. “Hay una vuelta a las oficinas muy lentamente que tiene que ver con el regreso a una vida más normal. Pero no vamos a volver del mismo modo: el trabajo híbrido va a ser el que marque el regreso y será el desafío que muchas empresas van a tener sobre todo porque no todas están preparadas para esa modalidad que es bastante más sofisticada que el trabajo remoto. El trabajo híbrido supone otras cosas, como la hiperflexibilidad, la coordinación entre las áreas, y una responsabilidad muy grande de los equipos”, menciona Domingo Speranza, CEO de Newmark Argentina, quien opina que esta será una de las herramientas de retención de talento fundamental para las empresas. 

Hoy el mercado inicia un proceso muy distinto al de los últimos dos años. Así lo explica Martín Potito, director de la división de oficinas de LJ Ramos: “Ya el último trimestre del año pasado empezó a mostrar signos de que la caída se estaba empezando a desacelerar. La tasa de vacancia se desaceleró, lo que era una señal. Y el primer trimestre de este año se ve también una lenta recuperación de la actividad. El tema es que no es parejo y tiene que ver mucho con qué hay en el mercado y cómo se ofrece. Porque cada zona tiene sus particularidades”. A su vez, ejemplifica: “Mientras el microcentro fue muy castigado, crece el interés en zonas como el corredor Libertador o Palermo, por el tipo de producto y por el entorno que generó mucho interés en las empresas a la hora de volver y relocalizarse”.

Para el bróker, hoy por hoy, si bien no está claro el panorama de la vuelta a la presencialidad full, la realidad es que las empresas ya empezaron la vuelta, con lo cual el espacio se necesita. Y en este contexto hay oportunidades para relocalizarse. Por ejemplo, muchas empresas aprovechan para hacer lo que se conoce como fly to quality, lo que significa aprovechar una oportunidad para mudarse a edificios de mejor categoría a los que probablemente en otro contexto no hubieran podido acceder. 

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Apuesta verde

En ese contexto, se destacan entre los nuevos desarrollos corporativos aquellos que apuestan por brindar soluciones más sustentables. Y son elegidos, sobre todo, por empresas multinacionales o nacionales de alto potencial porque, justamente, se alinean con sus objetivos y su agenda claramente marcada por el respeto y cuidado del medio ambiente. 

Sergio Dattilo, gerente de Relaciones Institucionales del Grupo IRSA, menciona que en sus edificios equipados acorde a estas necesidades ya notan un recupero. Su edificio recientemente inaugurado de Della Paolera 200 ya está totalmente ocupado. “Hoy los clientes, los posibles compradores o locatarios, buscan mucho la  sustentabilidad. Que estén preparados para reciclar el agua, que los baños tengan instalaciones amigables con el medio ambiente, o duchas para los empleados para que puedan venir en bicicleta parecen detalles, pero hoy son muy buscados. Lo mismo nos pasó con el edificio más grande que tenemos, el Zetta, donde está ubicado MercadoLibre. Si no hubiese sido un edificio verde y sustentable no lo hubiesen elegido”, aclara y menciona que la compañía viene hace una década con un cambio su cartera en el que se desprende de los edificios que no eran verdes y, por el contrario, reinvierte en construcciones con estas características.  

“La apuesta es esa y creemos que los edificios con plantas más chicas, no sustentables, van a ser tomados por empresas PyMESs pero los grandes locatarios y compradores definitivamente buscarán estos”, describe.

Para Speranza, las oficinas y los espacios físicos ya venían siendo lugares que se parecían más a las casas, con materiales, colores y texturas parecidas a las del hogar, pero hoy se ve que van a ser cada vez más sociales y menos de sentarse en el escritorio, como era el trabajo que conocíamos históricamente. Esto no tiene que ver sólo con poner una mesa de ping pong, explica, sino con que deben ser lugares para la creatividad, para generar más sinergia entre los colaboradores y donde lo laboral y lo social trabajen del mismo modo y con la misma impronta. 

La sustentabilidad en este sentido tiene un rol importante porque tiene varios efectos. “La pandemia supone varias cosas: por un lado, menos gente moviéndose, lo que hace que en las grandes metrópolis haya menos contaminación. Pero por otro lado supone cada vez más consumo de redes, consumo en la nube, y eso genera nuevos desafíos inmobiliarios como los data warehouse que necesariamente consumen energía de un modo gigantesco”, plantea el experto. En ese sentido agrega: “los cambios que eso produzca van a tener que ver con la sustentabilidad y va más allá del transporte o de la forma de moverse y los materiales que usemos en las oficinas, tanto en la construcción del edificio como en temas como revestimientos o equipamientos o hasta los productos descartables que se usen en las oficinas”.

Puntos como el ahorro de energía, de agua, la buena gestión de los descartes, el buen acceso por medios como bicicletas o monopatines, y todo lo relacionado al cumplimiento de normas LEED son las tendencias que marcan el ritmo de construcción. 

Sin embargo, la oferta todavía no alcanza a cubrir la demanda. “Nosotros tenemos un parque inmobiliario corporativo que es chico, un millón y medio de metros cuadrados, respecto a otras ciudades incluso de la región. Falta producto nuevo o inversiones para adecuarse a las nuevas necesidades”, advierte Potito. Con la pandemia las prioridades y los planes de desarrollo cambiaron y muchos se volvieron más cautos. Sin embargo, según el experto de LJ Ramos, quienes apuesten por este segmento tendrán un plus. “Con el nivel de vacancia que tenemos hoy, que está en 17,4%, esto asusta un poco a los developers a lo que se suma incertidumbre en la economía. Pero si vos tenés un proyecto que reúne las características que se demandan, te da la posibilidad de ocuparlo más rápido. El desafío es hacia dónde vamos, porque la demanda viene con un checklist que el mercado le tiene que dar”, resume. 

En esa línea opina Dattilo: “No estamos en niveles pre pandemia, aunque sí tenemos muy buen nivel de ocupación. Tenemos edificios muy buenos y muy buscados. Pero si me preguntás por las oficinas de planta pequeña y de más años ya no te puedo decir porque no tenemos, pero lo que uno escucha es que a esas oficinas les va a costar más recuperarse que las más modernas y sustentables”, augura para quien el back to office ya está presente y vendrá, hoy más que nunca, de la mano de la sustentabilidad. 

Por: Eugenia Iglesias.

Imagen principal: Myhq Workspaces para Unsplash

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