Son determinantes a la hora de cerrar una operación. Se convirtieron en un público cada vez más activo dentro del sector que buscan sus propios espacios.

En un mundo que no para de cambiar y de evolucionar, las mujeres se convirtieron en un factor determinante en el mercado de real estate y las inmobiliarias lo saben, por eso hoy le prestan una atención diferencial. Son ellas, que desde muy jóvenes, buscan independizarse y se inclinan por alquileres con amenities centrados en la mujer de hoy.

En la actualidad, muchas veces, determinan una operación de compra-venta, buscan propiedades de acuerdo a sus necesidades y las de su núcleo familiar. De hecho, teniendo en cuenta que, según la Encuesta sobre la Estructura Social publicada en el libro La Argentina en el siglo XXI, el 84% de los hogares monoparentales están a cargo de mujeres esta situación no sorprende.

“A la hora de definir una transacción las mujeres son sumamente importantes. Sin lugar a dudas, muchas veces son quienes deciden una compra o las que dan el OK final en el caso de una pareja. Son las que están en el detalle”, explicó Isabel Mazzei, Coordinadora de Atención al Cliente en Mazzei Propiedades. “No cabe duda que la mujer está participando cada vez más”, agregó por su parte Gabriela Goldszer dueña de Ocampo Inmobiliaria.

En este nuevo contexto en donde la mujer tiene un protagonismo mayor, no hay dudas de que su opinión ganó más peso a la hora de cerrar una operación tanto de compra-venta, como de alquiler. “Las mujeres hemos alcanzado un mayor nivel de protagonismo, contribuimos de manera activa a la economía del hogar y esa necesidad de proteger el núcleo familiar hace que su punto de vista sea determinante. En una familia no hay decisión que se tome sin la visión de la mujer”, sostuvo Marta Liotto, titular de Liotto propiedades y vicepresidente de CUCICBA.

Para todas las fuentes consultadas a la hora de definir una compra-venta, la opinión femenina es determinante. “En general, son ellas las que impulsan el cambio y, si bien pueden parecer ajenas a ciertas decisiones, es imposible obviar su determinación y criterio en el momento preciso en que se inclina la balanza. La última palabra es, casi siempre, femenina”, indicó Jorge Toselle, de JT Inmobiliaria.

Pero en ¿que pone el ojo el género femenino a diferencia del hombre? “Lo que más buscan es una buena ubicación, vistas agradables, un precio accesible, luminosidad, buena distribución y amplitud”, detalló la agente inmobiliaria Ana Simeone dueña de la inmobiliaria que lleva su nombre.

Amenities

La mujer moderna necesita comodidades que se adapten a su tipo de vida. Los espacios de co-working pueden ser muy valorados, al igual que los sectores de juegos o guarderías para aquellas que tienen hijos.

“Según de qué segmento se trate pondrán más énfasis en amenities que tengan que ver con el disfrute personal, solárium, spa o con el bienestar de la familia juegos y piscina, en el caso de las madres”, agregó. Y el perfil de mujer independiente, que hoy se posiciona fuerte, “se focaliza cada vez más en los garajes, es un plus muy importante, sobre todo por la seguridad que genera”, indicó Mazzei.

El primer paso

Las mujeres son las primeras en dejar el hogar paterno e irse a vivir solas, según los especialistas, el género femenino toma la decisión más temprano, por eso se convierten en un público importantísimo a la hora de hablar de alquileres. “Vemos muchísimas mujeres viviendo solas. Creo que se animan primero a vivir solas antes que los hombres. Supongo que son formas de ser y quizás influye mucho los estilos de vida, pero ocurre en ocasiones que la mujer busca más rápido la independencia del hogar que el hombre que quizás vive con los padres y tiene una posición un poco más cómoda”, sostuvo Mazzei. “Tenemos una mayor independencia y generalmente administramos nosotras el hogar, razón por la cual se convierte en un proyecto atractivo para las mujeres jóvenes”, agregó Goldszer.

Estamos en una era muy interesante, el empoderamiento de las mujeres es innegable. Nos sentimos más seguras, sabemos cuáles son nuestros derechos y necesitamos un espacio para desarrollar integralmente nuestro espíritu independiente. En muchas carreras, por ejemplo, la cantidad de estudiantes mujeres es mayoritaria y eso es un gran impulso para tomar la decisión de recorrer su propio camino. Y tener un espacio propio es, generalmente, el primer paso y tal vez el más trascendente”, concluyó Liotto.

Por: Belén Fernández

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