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Durante los primeros 30 días en que se volvió a atender al público hubo un boom de consultas y se cerraron algunas operaciones de emprendimientos en pozo. Desde el jueves, Ciudad permite visitar oficinas, locales comerciales y unidades con entrada independiente.

A un mes de la reapertura de las inmobiliarias en plena cuarentena, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires habilitó la muestra y tasaciones de propiedades que no estén en consorcio. A partir de este paso hacia adelante, el sector asegura que pronto podría funcionar al 100%. Durante los primeros 30 días de atención al público los agentes consultados coincidieron en que hubo muchas consultas, que se cerraron algunas operaciones pendientes y se avanzó sobretodo en emprendimientos de pozo.

“Desde el 20 de marzo trabajamos muy fuerte en mantener un diálogo constante con nuestros clientes. Durante los 60 días que no pudimos abrir las puertas de nuestros locales actualizamos la base de datos y capacitamos a nuestro equipo. Con la apertura nos concentramos en los contratos y escrituras pendientes”, explica Federico Castromil presidente de López Castromil Propiedades y vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA).

En el último mes hubo gran cantidad de consultas, aunque muy pocas se canalizaron por la imposibilidad de mostrar inmuebles, actividad que se podrá retomar desde el jueves. Sin embargo, todavía existen ciertas trabas. “Se podrán mostrar locales comerciales, oficinas, galpones y viviendas que no estén en consorcio, es decir, con entrada independiente”, aclara Castromil. “La mayoría de los clientes se acercó en busca de alquileres”, agrega el especialista.

Volver a acercarse a la gente fue para los inmobiliarios un gran avance. “Fue una enorme satisfacción, un pequeño ejercicio de libertad, que nos permitió encontrarnos con algunas de nuestras rutinas y una mínima nueva normalidad. Psicológicamente fue muy importante”, sostiene Mariano Oppel de Oppel Propiedades.

La implementación de los protocolos de seguridad e higiene fueron esenciales: “Pudimos practicar los protocolos sanitarios, ponerlos en funcionamiento, ordenar papeles, poner cuentas al día, reencontrarnos lentamente con nuestra gente, equipos y clientes, para firmar lo cerrado pero pendiente y ayudar con la recepción y entrega de llaves”, indica.

Para Gabriela Goldszer, presidente de Ocampo Propiedades, el balance también es positivo. “Trabajamos con la gente del interior, sobretodo, en emprendimientos de pozo, ya que son proyectos intangibles”, indica. Este público se trata meramente de inversores que buscan resguardar sus ahorros en un bien inmobiliario. “Hay un cierto cliente que cree que en este contexto puede sacar ventaja y conseguir precios tentadores, hoy se está negociando cada propiedad y cada emprendimiento de forma particular”, sostiene Goldszer.

Oppel coincide en que la demanda contenida se canalizó durante el primer mes de reapertura de las inmobiliarias, aunque aseguró que “la imposibilidad de mostrar inmuebles fue una gran traba”. “Sin poder mostrar propiedades en consorcio – que son la mayoría- ni tasarlas, no producimos y sin producción, la rueda se detiene. Junto con ella, toda la cadena de valor. Pero el valor que más nos afecta, es la imposibilidad de ayudar a nuestra gente a resolver su angustiante problema de vivienda”, reconoce el especialista.

La necesidad de que los valores del mercado se acomoden al nuevo escenario, es una realidad planteada por todos los brokers consultados. “La clave es saber entender la necesidad de cada cliente, hoy el diálogo profesional es sumamente importante, es tiempo de negociar cada valor pero respetando los tiempos de cada uno”, remarca Goldzser. Para Castromil, los precios tienen que ir hacia la baja, pero “es importante evaluar cada caso puntual”. “No es lo mismo una propiedad que está publicada desde antes de las PASO del año pasado, a una que fue tasada en diciembre. Nosotros trabajamos en diálogo constante con los clientes y tratamos de adaptar los precios a sus necesidad y al contexto económico del país”, agrega.

Nueva habilitación

Las autoridades de la Cámara Inmobiliaria Argentina, la Federación Inmobiliaria de la República Argentina (FIRA) junto al Colegio de Corredores de la Ciudad de Buenos Aires se reunieron el pasado martes con el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli,  y el ministro de Desarrollo Económico y Producción, José Luis Giusti. Juntos terminaron de redactar el protocolo para habilitar la muestra de propiedades y tasaciones de las unidades.

A partir de esa reunión se desprendió que, desde el jueves 11 de junio, las inmobiliarias de la Ciudad de Buenos Aires van a estar habilitadas a poder mostrar galpones, oficinas, locales comerciales y unidades desocupadas que no estén en consorcio, es decir casas y PHs con entrada independiente.

Según los datos de la Cámara Inmobiliaria Argentina, hoy hay 99.824 inmuebles activos en la Capital Federal entre venta y alquiler.

Según los datos de Zonaprop, hoy hay 127.299 inmuebles activos en la Capital Federal entre venta y alquiler. De ese total, 35.710 son casas, PHs tipo casa, galpones, terrenos, oficinas y locales comerciales. Es decir, que a partir del jueves, un 28% de la oferta podrá volver a mostrarse en forma presencial.

Desde el gobierno porteño están evaluando un protocolo para las propiedades ocupadas en consorcio, ya que se necesita la autorización del mismo. Las medidas de seguridad e higiene que hoy se están evaluando contemplan la limpieza de la unidad, el uso de barbijos, alcohol en gel y la utilización de forma individual del ascensor.

Imagen principal: Freepik.

Por: Belén Fernández

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