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En qué consiste la herramienta que permite llevar a cabo operaciones de manera remota con total seguridad.

El futuro llegó. Y en el contexto actual se expresó, también, en el canal inmobiliario. La firma digital es una de las herramientas con las que cuenta hoy el bróker, que le permite tomar reservas y firmar boletos. La firma digital puede homologar todos los trámites del proceso de compraventa de una propiedad, exclusive, la escritura.

¿De qué se trata, puntualmente? En la sección Innovación Pública de la Jefatura de Gabinete de la Nación la definen como una herramienta tecnológica que nos permite asegurar el origen de un documento o mensaje y verificar que su contenido no haya sido alterado. Es, en concreto, una secuencia única de letras y números que vincula al firmante con un documento electrónico.

La firma digital tiene muchas aplicaciones: se la utiliza para hacer trámites con entidades públicas tales como declaraciones impositivas y notificaciones judiciales, operaciones bancarias, contratos a distancia y documentos de comercio exterior. Y también en el canal inmobiliario, como se verá más adelante.

¿Cómo se obtiene? Para firmar digitalmente una persona necesita dos claves asociadas entre sí, que se generan utilizando funciones criptográficas seguras. Una de esas claves es privada y es protegida por una contraseña que sólo es conocida por esa persona, impidiendo que otros imiten su firma.

La segunda clave, en cambio, es pública y sirve para que el destinatario pueda verificar la firma hecha por el autor. La clave pública está contenida en un certificado digital junto con la información personal del firmante, documento electrónico emitido por un certificador, y sirve para asegurar que una clave pública pertenece a una determinada persona. Así el certificador actúa como una tercera parte confiable entre el emisor y el destinatario.

En la provincia de Córdoba, Encode es una de las empresas certificadoras pioneras de la Argentina que desde 2008 está extendiendo certificados digitales. Aníbal Pardini es su asesor legal y explica a Zonaprop que la firma digital es una herramienta técnico jurídica equivalente funcional a la firma holográfica, lo que significa que un documento electrónico firmado digitalmente posee la misma validez jurídica que un documento en papel firmado de puño y letra, garantizando de esta manera que no pueda ser objeto de repudio.

Los certificados digitales son, en esencia, un software que se expresa en un algoritmo, una fórmula matemática”, introduce. “El usuario coloca la otra clave. Si uno modifica un espacio, modifica una fórmula matemática, entonces, automáticamente esa modificación se anuncia”, detalla, antes de explicar cuál es el papel de los certificadores licenciados.

Sólo los certificadores licenciados privados pueden otorgar firmas a personas físicas y jurídicas y sólo Encode puede hacerlo en software y en hardware, en este último caso, a través de un e token, que es como una especie de pendrive pero con más seguridad. Ahí se aloja el certificado digital”, desarrolla.

Así, indica Pardini, se dota de firma a una identidad virtual. “El certificado dura dos años y tiene una validez ilimitada en ese tiempo, si no se degrada el soporte”, precisa el abogado, quien, consultado por los costos, informa: una inmobiliaria puede tener su firma digital por 5000$, a razón de 400$ por mes.

En primera persona

Desde el canal inmobiliario, Leandro Soldati, socio de la inmobiliaria homónima, coincide con lo expuesto hasta aquí: “La firma digital básicamente permite que dos partes en un contrato puedan firmarlo en forma remota y sirva como medio de prueba respecto a que dicho acto jurídico existió”, comenta.

Es muy importante en el rubro inmobiliario en distintos aspectos. En el comercial permite que las partes puedan formalizar sus voluntades exactamente en el momento en que acordaron la operación”, sostiene el bróker, subrayando que “en este país y en este mundo tan dinámicos, los escenarios cambian con mucha velocidad y volatilidad y operaciones que se cierran verbalmente luego se pueden caer con facilidad”.

Por otro lado, de acuerdo con Soldati, muchas veces las personas no pueden trasladarse para poder firmar presencialmente, por motivos de salud, legales, por una cuestión de tiempo o por cualquier otra causa, imposibilidades, todas ellas, subsanadas gracias a la firma digital . “Finalmente, esta herramienta permite una reducción de costos sustancial, tanto en término de tiempo como en costos de traslado”, remarca.

Consultado por Zonaprop acerca de la instancia en que está el sector en relación a este concepto, el bróker responde que la pandemia puso en evidencia la necesidad imperiosa de contar con nuevas herramientas legales tecnológicas que permitan seguir desarrollando actividades en forma remota y normal.

Esta necesidad a la fecha se encuentra insatisfecha y confiamos que la pandemia ayude a acelerar este proceso y, tanto la actividad privada como quienes lideran el sector público, se unan en encontrar una solución en el corto plazo que sea simple y de uso generalizado. En nuestro caso, estamos en contacto con una de las firmas autorizadas a certificar firmas digitales para encontrar dicha solución”, comparte el socio.

-¿Conoce experiencias foráneas donde el sector inmobiliario ya esté trabajando plenamente con firma digital?

-Dentro de Soldati, tenemos una división internacional que asesora a nuestros clientes en inversiones en distintos países y, en particular, en Estados Unidos. Allí, las operaciones pueden ser realizadas 100 % en forma remota con simple firma digital (no certificada) hasta llegar al momento del cierre de la operación, lo que aquí llamamos escritura, momento en el que hay que certificar el documento en el Consulado de Estados Unidos.

Foto principal: Pressfoto para Freepik.

Por: Victoria Aranda.

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