La cuarentena generó un éxodo de las urbes hacia las afueras. La ciudad balnearia es una de las más elegidas para instalarse los 12 meses del año. La comercialización de terrenos creció un 50% comparado al año pasado.

La pandemia por el coronavirus fue la excusa para que muchas personas se replantearan el tipo de vida que estaban llevando y el lugar donde vivían.  La necesidad de verde, aire libre y mayor conexión con la naturaleza impulsó a muchos a un cambio de vida. Los lugares en las afueras de la Capital Federal tomaron protagonismo y el partido de Pinamar también sumó adeptos. La ciudad, que en los últimos 10 años fue la que más creció a nivel edilicio en la costa bonaerense, comenzó a generar estrategias, desde la Municipalidad, para que la gente no solo la elija para pasar los meses de verano, sino para vivir permanentemente. Hoy, la estrategia comenzó a surtir efecto y, según los inmobiliarios pinamarenses, se activó la compra y venta de inmuebles en la zona.

“Hoy tenemos un 50% más de operaciones que durante el año pasado. Se nota mayor movimiento como consecuencia de la cuarentena y la decisión de cambiar de vida”, explica Belén Santamarina de la inmobiliaria Santamarina en Pinamar. La especialista asegura que la venta de terrenos creció exponencialmente: “Hubo muchas consultas todo el año que empezaron a canalizarse ahora, en el segundo semestre. Cuando le preguntamos a nuestros clientes si tienen intención de comenzar a construir, el 80% nos asegura que va a empezar a edificar de forma inmediata y eso se debe a que el valor del metro cuadrado para la construcción hoy está muy económico”.

A su vez, afirma que el 85% de quienes buscan cambiar su forma de vida son de la zona: “También, tenemos consultas de gente de Córdoba o Rosario, pero en general el público que más se acerca es el de Buenos Aires”.

Y si bien, a pesar de la cuarentena, la venta de terrenos se movió durante todo el año, el segmento de propiedades se comportó de forma distinta. “Empezamos a cerrar operaciones ahora en diciembre, ya que, a partir de este mes, se permitió el ingreso de cualquier persona a la Ciudad y pudimos comenzar a mostrar las casas”, indica German Balmoral, de la inmobiliaria que lleva su nombre en Pinamar.

“Los precios se mantuvieron estables. Si existieron las oportunidades en los casos de propietarios que estaban urgidos por vender porque su situación económica empeoró durante la pandemia, sacando esas excepciones, no hubo baja en los valores de publicación”, desarrolla Balmoral. Los inmobiliarios locales coinciden en que la oferta de propiedades es muy amplia y aseveran que existe una rotación continua en la zona.

Pero, ¿por qué Pinamar parece ser el elegido de las ciudades balnearias?. Para los especialistas, el factor principal es su crecimiento edilicio “Pinamar está en boca de todos, más que otros partidos. De hecho, se hizo muy conocido también en el interior del país”, remarca Balmoral. En ese sentido, desde el municipio se está trabajando fuerte para instalar a Pinamar como un sitio para vivir los 12 meses del año. “Lanzamos una campaña en el último mes para fomentar que la gente elija venir a Pinamar los 365 días del año y se instalen definitivamente en la Ciudad. En los primeros 15 días nos sorprendimos con consultas y  pedidos de al menos 300 familias”, explica Juan Ibarguren, secretario de Turismo y Desarrollo Económico en la Municipalidad.

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Entre Valeria del Mar, Ostende, Cariló y Pinamar viven más de 45.000 personas. Desde la Municipalidad destacaron que planean trabajar en un polo tecnológico para ampliar la oferta laboral, aunque reforzaron que hay muchos puestos que se requieren particularmente en el rubro de la construcción. “Hoy estamos edificando, teniendo en cuenta obra privadas, entre un 25% y un 30% más que el año pasado, y la realidad es que falta mano de obra”, detalla Ibarguren.

La oferta de propiedades es muy variada para quienes quieren instalarse definitivamente en la Ciudad, aunque en la mayoría de los casos ya son propietarios. “Hay mucha oferta de casas a la venta, pero también hay nuevas edificaciones, con edificios de categoría, al igual que los terrenos. Estos últimos sin dudas tuvieron un boom de ventas por los bajos costos para la construcción”, reflexiona el secretario. 

Quienes buscan dar el salto y mejorar el nivel de vida, primero intentan pasar por un periodo de prueba mediante el alquiler de un inmueble. “Es cierto que se activó el mercado de compra-venta, pero sabemos que muchas de esas personas quieren venir a vivir a la ciudad porque también creció la demanda de alquileres permanentes con contratos a tres años”,  menciona por su parte Eduardo Santoro de Eme Ese Inmobiliaria. “Hoy podés alquilar una casa de 150 m2 en Pinamar, con contrato permanente, por $30.000 por mes, un número muy inferior a los que se manejan en la Capital”, agrega.

En los últimos 5 años, en Pinamar se construyeron edificios con amenities, algo que no suele ocurrir en las ciudades balnearias: “Ese tipo de vivienda nueva apunta a inversores y no a quienes buscan una vivienda permanente. Quien desea instalarse todo el año en Pinamar no lo quiere hacer en un departamento, sino en una casa. Lo cierto es que estas unidades son muy rentables y muy buscadas para alquileres temporarios”, concluye Santoro.

Imagen principal: Fermín Rodríguez Penelas para Unsplash

Por: María Belén Fernández.

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