La pandemia por el COVID parece haberse llevado gran parte del 2020. Lo cierto es que fue la oportunidad para que los valores de los inmuebles se sinceren y las herramientas tecnológicas se instalen con fuerza. Para los especialistas, el 2021 estará anclado a las futuras decisiones económicas del poder ejecutivo.

Hace un año atrás nadie podía predecir que una pandemia se llevaría por delante al 2020. Sin embargo, a pocos días de finalizarlo, el sector inmobiliario asegura que el balance no es negativo. El coronavirus trajo un sinceramiento de precios, generó un compromiso mayor con la tecnología a partir de la llegada del home-office y en el último semestre puso el foco en los desarrollos en pozo y los terrenos en countries y barrios cerrados.

“Sin lugar a dudas es un año de sinceramiento. El costo de la construcción llegó a su piso histórico y eso generó presión sobre los inmuebles terminados”, explica Humberto Foresti, titular de HF Proyectos & Inversiones. Para el especialista la oportunidad se evidenció este año en los desarrollos en pozo: “El comportamiento de los precios va a depender de cada desarrollador, aquellos más chicos no pudieron bajar tanto los valores, pero en los desarrollos más grandes es donde más se ven las bajas”.

Para todos los corredores consultados, el 2020 fue un año de desafíos. “Hubo que reorganizarse e intentar ser proactivo y productivo, extremando los cuidados sanitarios. Obviamente, nos deja sabor a poco, semiamargo, pero fundamentalmente una mirada distinta de las cosas, su perspectiva y el valor que le solemos dar a las mismas”, sostuvo Mariano Oppel, presidente de Oppel Propiedades. 

Para el especialista en este contexto el hogar toma otro valor, se resignifica. “La vivienda no es vista solo ya como refugio de valor, sino también sanitario, de cuidado de toda la familia. Donde encontramos este cobijo, donde desarrollamos y desarrollaremos, nosotros y nuestros hijos, una buena parte de nuestra actividad diaria. A la luz de esta nueva perspectiva y la valorización de las cosas, hay una clara decisión de ‘vivir mejor’, buscando esa calidad en el día a día”, ejemplifica Oppel. Y es que en el segundo semestre se evidenció un éxodo de las urbes hacia las afueras en busca de espacios verdes y mejor calidad de vida.

La pandemia forzó una prueba general en lo que refiere a implementación del teletrabajo, aún en aquellas empresas que eran detractoras del home-office. “En la mayoría de los casos, los resultados fueron satisfactorios y llevarán a las compañías a repensar el uso del espacio de la oficina. Así y todo, encontramos que el 70% de los colaboradores prefieren trabajar en la oficina al menos 2 veces por semana”, sostuvo al respecto Mercedes Pagliettini, Broker Senior de Cushman & Wakefield. “En el corto plazo, por tema de distanciamiento social, las empresas no han reducido significativamente su ocupación”, agregó la experta que se especializa en el mercado de oficinas.

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Proyecciones para 2021

Pensar en lo que se vendrá no parece una tarea sencilla en un contexto impredecible de pandemia. “El 2021 dependerá mucho de la certidumbre. Hay que ver si hay arreglos entre el Gobierno y el Fondo Monetario. Van a aparecer muy buenos precios en los emprendimientos en pozo”, explica Foresti. “No hay dudas de que van a haber productos baratos. Hay que tener en cuenta que en las obras el costo de la construcción bajo cerca de un 50%”, sostiene el especialista.

Como desafío para este otro nuevo año que comienza creo importante terminar de adaptarse a esta diferente modalidad de trabajo y comunicación, lograr adecuar los valores de la oferta a reales precios de intercambio y no meras expectativas o expresiones de deseos vinculadas a otros tiempos. Y así poder, acompañar y ayudar a concretar proyectos a todo aquel que logró este año desaprender, aprender y ponderar lo verdaderamente importante de la vida”, indica Oppel.

No hay dudas de que la clave para que el 2021 sea un año positivo dependerá de las decisiones económicas. “Siempre deseando, idealmente, que los que tienen el rol de conducir las variables económicas logren estabilizarlas mínimamente y, de esa manera, generar algo más de previsibilidad, encontrando de parte de las autoridades señales claras que alienten a los argentinos a quedarse, proyectar e invertir”, remarca en ese sentido Oppel. “Es difícil pensar en la aparición de créditos hipotecarios con una inflación tan alta, es necesario un escenario de certidumbre”, agrega Foresti al respecto.

Para Mercedes Pagliettini, tanto los edificios a nivel general como las oficinas a nivel particular deberán prepararse para cumplir con todos los protocolos del COVID-19. “En lo que respecta al mercado, los precios deberán acomodarse a la situación económica actual a fin de captar la potencial demanda. Las oficinas que demanden menor inversión de adecuación y tengan condiciones comerciales más flexibles serán las que se ocuparán más rápido”, afirma poniendo el foco en el mercado de oficinas. “Aquellos propietarios, que no se ajusten al contexto actual, seguramente tendrán sus espacios desocupados por lapsos de 6 meses o más”, advierte. 

Imagen principal: Sadie Teper para Unsplash

Por: Belén Fernández.

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