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Los vehículos con motor eléctrico comienzan a circular en las calles todavía de forma incipiente, pero se hace inminente pensar en toda la planificación necesaria tanto en el hogar, como en la vía pública.

La electricidad, junto con los avances técnicos, llegó para lentamente dejar de lado los autos con motores propulsados a partir de combustibles convencionales como nafta o gas. Se trata de una innovación que trae aparejada una gran cantidad de beneficios tanto a nivel técnico como ambiental.

Por un lado, en términos de carga y autonomía. Con muy pocas horas de carga de energía, los autos pueden funcionar durante 100 o 200 kilómetros, dependiendo de cada modelo. Además, debido a sus componentes el mantenimiento es casi inexistente. Sin embargo, su principal diferencial es la reducción de gases de efecto invernadero, son medios de transporte que reducen a cero la emisión de gases contaminantes. “Los coches eléctricos son diez veces más baratos, porque contaminan diez veces menos, va todo de la mano”, señala el ingeniero Juan Manuel Baretto, vicepresidente de CORADIR, la empresa dedicada al desarrollo de equipos electrónicos e informáticos.

En esa línea y en pos de aportar al bienestar del medio ambiente, en Europa, por ejemplo, el plan de electrificación tiene fecha de 2035. Eso indica que a partir de ese año sólo se venderán coches eléctricos. La medida está vinculada con el fin de alcanzar la neutralidad de carbono en 2050. Así, en Estados Unidos, un estudio de Atlas Publicy demuestra que para alcanzar ese objetivo en su país se necesitará la instalación de aproximadamente 495.000 puertos de carga públicos y en el lugar de trabajo. 

En Argentina el proceso de electrificación aún es lejano y poco masivo a pesar de que algunas automotrices ya comenzaron a fabricar autos eléctricos y otros de tipo híbrido. Asimismo, desde el gobierno, durante el año 2020 se lanzó un proyecto de Ley de Movilidad Sustentable que tiene como objetivo incentivar este tipo de vehículos que son más amigables con el medio ambiente tanto para fabricantes, como a los proveedores de autopartes.

Uno de sus artículos refiere a la construcción y operación de las estaciones de recarga eléctrica de los vehículos eléctricos e híbridos y detalla que su funcionamiento se regirá por los estándares internacionales.

A la hora de elegir, Alejandro Bustamante, Socio Gerente de Bustamante e hijosE Distribuidor Oficial de SERO electric, resalta la importancia de entender para qué se va a utilizar el auto, cuántos kilómetros se van a recorrer y si se cuenta con garage propio o no. 

Pero, ¿cómo se cargan los autos eléctricos?

Algunos simplemente se enchufan a la toma de energía hogareña, sin ningún otro tipo de intervención extra y otros requieren de la instalación de puntos de carga y además, una modificación en el suministro eléctrico. “Todos los autos eléctricos vienen con cargadores eléctricos, donde vos enchufas a 220V común”, indica Bustamante. Además, señala que la autonomía dependerá de si se hacen cargas parciales o cargas completas que requieren de unas seis horas aproximadamente.

En algunos países donde esta tecnología ya está instalada, también se hallan tótems de carga en la vía pública, que pueden ser rápida o semi-rápida. En Buenos Aires se encuentran pocos puntos de carga como Nordelta, San Isidro, Vicente López, Tortuguitas, Tigre, Palermo, Pilar y hasta dos en la Costa, pero ninguno de tipo rápida. Bustamante explica que para la instalación de super chargers, es decir, estructuras de carga completa en 15 minutos, se requiere de una enorme cantidad de energía eléctrica y, además, de una inversión de entre USD 50.000 y USD 60.000. “En un futuro va a haber puntos de carga, pero para el super charger todavía falta mucho”, sostiene. 

“En Córdoba, en todo lo que es edificios y condominios en las mismas cocheras ya se deja un toma corriente para recargar”, cuenta. A partir de estos nuevos modelos de movilidad que requieren energía se plantean algunos caminos posibles frente al consumo energético y el gasto que se genera. Por un lado, se puede colocar un medidor aparte o sino, hacer que el toma corriente donde se cargue el auto dependa del departamento del propietario del vehículo. 

En la misma provincia, una persona tiene un auto eléctrico patentado y homologado tiene una bonificación en el valor de la distribución según el consumo de corriente de la casa desde las 11 de la noche hasta las 5 de la mañana solo por tener auto eléctrico. Se trata de un incentivo fiscal por parte del Gobierno Provincial con el fin de alentar la transformación automotriz.

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Casos nacionales

El auto Sero Electric es el primer auto urbano eléctrico, existen tres modelos distintos según los usos necesarios y su autonomía es de 45 o 100 kilómetros dependiendo del material de la batería. Su gasto es mínimo, se trata de $33 por cada 100 kilómetros.

Otro modelo nacional es Tito de la empresa Coradir, radicada en San Luis. Este coche de autonomía de 100 kilómetros y con una capacidad de cuatro personas también se carga con los enchufes de tres patas planas como el que se encuentra en cualquier hogar. “El Tito gasta menos que un caloventor y que una pava eléctrica”, detalla el ingeniero. “La carga completa demora entre 6 y 7 horas, la idea es que lo hagas cuando te vas a dormir”, explica. Según cuenta en la provincia de Neuquén se instalaron tótems que también cuentan con enchufes domiciliarios para cargar no sólo autos, sino también motos eléctricas. “La micromovilidad era un nicho que estaba desatendido y la verdad es que hay mucha demanda”, indica.

Para pensar la construcción de edificios en conjunto con la movilidad sustentable se vuelve imprescindible pensar en los toma corriente. Además, se espera que en el futuro un mismo centro de carga pueda proveer energía a los distintos transportes eléctricos como bicicletas, monopatines y autos.

Por: Mora Violante

Imagen principal: Michael Fouset para Unsplash

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