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Los referentes del sector indican que algunos inquilinos ya están cambiando las zonas de búsqueda. Qué barrios podrían crecer en demanda.

Las noticias sobre el aumento de las tarifas de los servicios, sobre todo luz y gas, vienen captando la atención de los consumidores desde finales de 2021. En estos días, en los que se discute el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la idea de achicar los subsidios a estos gastos vuelve a tener protagonismo, y se entiende que la segmentación llegará inexorablemente. En este contexto, ¿qué sucederá con el mercado de los alquileres cuando empiecen a llegar los aumentos?

Con gran experiencia en la industria inmobiliaria, Juan Ignacio Mel, gerente Comercial de Mel Propiedades, opina que, si bien “algunos barrios tendrán menos aumentos que otros, esto no afectará las decisiones de los inquilinos. El que quiera estar en los barrios mejor cotizados, seguirá estando. No creemos que esto vaya a generar una expulsión de los inquilinos de los barrios que tengan menos subsidios a estos niveles de ajustes de tarifas”.

A su vez este especialista recuerda que “cada inquilino puede cambiar los servicios a su nombre. Por lo tanto, si son susceptibles de alguna tarifa especial la van a poder adquirir sin ningún inconveniente”.

Para el empresario Sebastián Cantero desde que algunas personas empezaron a notar el impacto que podría tener la reducción de subsidios a la energía, entonces “hubo quienes extendieron los límites de sus búsquedas hacia zonas que no se vean afectadas por estas medidas”

Por ejemplo, “quienes tenían intención de alquilar casa o departamento en Núñez y Belgrano, consultaron por barrios aledaños como Coghlan y Saavedra. Ante la inminente reducción de subsidios a través de tarifas diferenciales, barrios como Chacarita y Parque Chas (que quedarían excluidos de la eventual quita de subsidios) resultaron estar entre los más buscados”, detalla Cantero.

Hay que tener en cuenta que, en algunos casos, la diferencia entre acceder a tarifas más convenientes será simplemente cruzar la calle. Entonces, quienes tengan presupuestos más ajustados mirarán solamente hacia un lado, descartando el que tiene costos más elevados.

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¿Zona o precio?

Por su parte, Maximiliano Götz, titular de M. Götz Negocios Inmobiliarios, considera que es oportuno “asumir que algunos inquilinos tratarán de negociar el valor del alquiler, sabiendo que las tarifas mensuales de servicios serán más elevadas al perder el subsidio. Del mismo modo, es esperable asumir que los propietarios no modifiquen los valores, y que los inquilinos tendrán que pagar las facturas como sea que lleguen, más altas o no”. 

 “Seguirá existiendo un sub-sector de inquilinos que, más allá de los aumentos en el valor del alquiler como así también de las tarifas de luz y gas, igualmente seguirán alquilando. Estas subas de precios afectarán realmente a quienes no ganan suficiente para afrontar la pérdida del subsidio y también a quienes tienen la desgracia de vivir en una zona del AMBA que el Gobierno determine que es digna de perder el subsidio”, describe Götz. 

Y agrega: “no todos los inquilinos son personas en situación de detrimento económico. Están quienes pagan altos valores porque así deciden hacerlo”. 

Por último, Oscar Puebla, arquitecto y bróker inmobiliario, resalta cómo funciona el mercado de los alquileres desde que está vigente la nueva ley: “todas las locaciones se manejan por oferta y demanda. Hay zonas de la provincia de Buenos Aires donde para un mismo departamento hay 5 interesados, compitiendo todos ellos en una puja de precio y referencias personales, garantías y más”. “Esto es parte del resultado de la distorsión de precios que ocasionó la normativa, y por eso la gente se preocupa más en poder conseguir un inmueble donde poder vivir”, concluye Puebla. 

Imagen principal: Florencia Potter para Unsplash

Por: Marysol Antón.

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